martes, 21 de junio de 2016

La princesa prometida - Reseña

¡Buenas tardes!

Aquí llega una humilde servidora para traer sus incansables novedades y trabajo, siempre a sus pies. La otra vez realicé un largo análisis sobre "Infierno" de La Divina Comedia y hoy me dispongo a dar mi opinión sobre otro de mis libros recientes: "La princesa prometida" de William Goldman.

Vamos a ello - ¡ALERTA! El análisis contendrá spoilers. Leer bajo su propia responsabilidad.

Reseña



Es una novela que me atrapó desde un primer momento. Es fácil leerla, dejarse arrastrar por las palabras y zambullirse en el mundo que nos cuenta el autor. Es uno de esos libros que para cortar la lectura tienes que cerrarlo rápidamente, casi a traición para que tus ojos puedan separarse del papel.

Lo primero que me llamó la atención fue la mezcla entre ficción y realidad, como Goldman nos "relata su vida", la forma en que la historia llegó hasta él narrada por su padre, su "no autoría", todo el mundo que hay detrás de la película, del libro, de los derechos por la novela. Uno no puede olvidar que es ficción, pero tiene ese aderezo de verdad y la forma en que lo cuenta hace que sea verídico y eso es lo más interesante. Casi no se puede dudar que la obra no es suya, sino de S. Morgensten.

No solo viajas a través de la vida del autor, eres partícipe de ella. La forma de narrarla hace que de una forma u otra tengas que posicionarte con lo que hace o deja de hacer, con los demás personajes en su día a día. Algo que también sucederá en su novela.

La princesa prometida: según el libro es una de las historias y la encuentro preciosa, fascinante y con unos personajes muy interesantes. Westley, el muchacho enamorado que hace todo lo posible para convertirse en alguien mejor para su amada; Íñigo, el mejor espadachín, que busca vengar a su padre; el bueno de Fezzik, que no quería hacer daño a nadie; el conde Rugen, tan interesado en el arte del dolor; Buttercup, la mujer más hermosa del mundo; el príncipe Humperdinck, cuya única virtud era la de ser el mejor cazador;...

Si bien creo que toda la historia es perfecta, como están desarrollados los personajes, el ritmo, todo, mi único problema es uno: Buttercup. No considero que se merezca a Westley. Cada vez que lo perdía era cuando era consciente de su amor por él mientras que él fue constante. No se sabía ni su nombre pero repentinamente se celó cuando la condesa le prestó un mínimo de atención y ahí, ¡oh, Westley, amor mío! Luego ocurre algo similar cuando se encuentran en los Pantanos de Fuego. Él ha hecho lo imposible para estar a tu lado pero la frase de ella es "Puedo vivir sin amor".

Inciso: Westley estuvo haciendo fortuna, viviendo la vida y amándola. Buttercup estuvo sufriendo un largo y doloroso luto mientras tuvo que aceptar casarse con Humperdinck o morir. Bien, la frase de ella se puede comprender. De todas formas, ya antes de esa decisión, ella estaba fría y distante.

Buttercup no es santa de mi devoción y Westley también cometió sus faltas (esto se descubre en El Bebé de Buttercup) pero esto no hace que el libro me guste menos. Al contrario, hace que me apasione y me atrape más.

El Bebé de Buttercup: Un único capítulo de la que es la continuación según el autor. En mi opinión, sobra porque plantea muchas preguntas que quedan en el aire. Es muy bonito ver que fueron felices tras huir y ver esa huida, pero hay un millar de incógnitas que no van a ser resueltas. Hablaré de las faltas: Westley tuvo sus "devaneos" mientras fue pirata. Estuvo mal, seamos justos. No podemos criticar a Buttercup por lo suyo sin hacer lo propio con Westley cuando él la juzga a ella por casarse con el príncipe.

Más allá de mis problemas con Buttercup, La princesa prometida es un gran libro. Es una novela de amor, de aventuras, de piratas, de traiciones, de pérdida, de dolor, de muerte. Lo tiene todo para leerlo una y otra vez sin cansanse. Es sin duda un libro más que recomendable.

Espero que lo disfruten si lo leen.

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