miércoles, 8 de junio de 2016

Tales of Pain I: Symbol

¡Buenas noches! Llegamos hoy miércoles con algo que traerá algo de fresquito a este día caluroso, algo que espero que les de un escalofrío a lo largo de la espalda. Hoy toca un cuento de terror. Pertenece a un grupo de relatos independientes que espero que les vayan gustando.

Symbol


«Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Las palabras se repetían una y otra vez en su mente. Surgían de sus labios en un susurro nervioso cargado de una angustia desesperada, como una plegaria, como una súplica a un Dios sordo. La frase resonaba en las húmedas paredes y a diferencia de la pequeña luz de la vela que era tragada por la oscuridad, se veía amplificada hasta el punto de parecer mil voces...


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Pero allí estaba, grabado en su piel. Grabado en sus huesos, en sus retinas. No importaba cuanto cerrase los ojos, allí estaba. Y estaba en su mente cuando no pensaba en nada. Incluso en las paredes blancas de su cuarto cuanto descansaba. Mirase donde mirase allí estaba y la desesperación hacía que quisiera borrarlo. No importaba lo que hiciera, seguía allí... Siempre estaba allí.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

¿Y qué más daba que estuviera allí? Era un dibujo, algo incoherente. Unos trazos negros sin sentido. Ya lo había visto antes, en la niñez. Lo contempló mil veces durante su adolescencia. Pero, ¿por qué había vuelto ahora? Era como un patrón, algo común en el mundo que lo rodeaba.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Y empezó a verlo en sí mismo, en sus ojos, en su piel, en los libros que amaba, en su comida preferida. Así que tiraba la comida, incineraba los libros... pero aquellos trazos incoherentes continuaban allí, una y otra vez, siguiéndolo. No podía dormir porque estaba dibujado tras sus párpados: opaco a la luz, brillante en la oscuridad.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Había quemado la ropa, cada puntada de hilo, cada entramado de tela... Podía verlo, ¡lo veía!


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Las náuseas quemaban su estómago y ascendían hasta la garganta como un fuego que escocía de forma contínua. Seguramente también estuviera allí. Lo vio en las uñas. Fue inevitable. Había que quitarlo.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Los párpados no habían más que dibujarlo en el aire, como esas imágenes grabadas en la retina que aparecen al parpadear rápido...


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Los dientes silbaban sus trazos y hablaban de él. En el brillo de marfil lo podía ver. Treinta y dos trazos cada vez que hablaba.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Las gotas golpeteaban contra el suelo. No había dolor, solo un susurro sibilante de aire escapando entre dientes rotos y encías sangrantes. Un cepillo de cerdas duras se encargaba de hacer su trabajo, de borrar... Una y otra vez hasta que dejara de estar allí.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...

Se contempló en el espejo y sonrió con esa boca matrecha y ojos desesperados. Sí, luego por fin dejaría de verlo.


Es solo un símbolo, es solo un símbolo, es solo un símbolo,...»


¡Espero que les haya gustado! O no, la verdad es que es un poco confuso lo que se desea ante este tipo de relatos xD ¡Saludos! Nos vemos pronto

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